Comunicado de Podemos Andalucía ante las condenas a los líderes del movimiento popular del Rif

28 junio, 2018

El pasado martes, pasadas las diez de la noche, se conoció la sentencia del Tribunal de Apelación de Casablanca que, tras ocho meses de juicio, ha condenado a 53 activistas rifeños a penas que van desde los 2 hasta los 20 años de prisión. Nasser Zafzafi, Nabil Ahanjik, Samir Ighid y Wassin Bousstati han sido condenados a pasar 20 años de su vida en la cárcel. Otros tres activistas han recibido condenas de 15 años y otros cuatro de 10 años. A todos se les ha aplicado el artículo 201 del Código Penal marroquí que prevé penas para aquellos que atenten contra la seguridad interior del Estado y provoquen la “devastación y la masacre”.

Todos ellos son jóvenes líderes de un movimiento cívico popular, cuyas reivindicaciones están relacionadas con la puesta en marcha de un programa de medidas sociales, económicas, legales y de desarrollo de derechos y libertades fundamentales. Ninguna de estas reivindicaciones tiene contenido alguno que se pueda relacionar con el secesionismo o la ruptura del Estado. Todas están relacionadas con la superación de la situación de marginalidad y bajo desarrollo que viven históricamente las provincias del Rif.

Durante semanas el movimiento popular del Rif realizó concentraciones y manifestaciones pacíficas en las calles de Alhucemas, Imzouren y otras localidades de la zona. Movilizaciones en las que los y las activistas esgrimieron las únicas armas del debate, los lemas y los cánticos. La respuesta de las autoridades marroquíes fue el silencio, la falta de dialogo respecto a las propuestas formuladas, la prohibición y la represión. Cientos de efectivos policiales y militares invadieron las calles de las ciudades del Rif y provocaron escenas de violencia. Y como siempre, como ha pasado históricamente en Marruecos, como pasó en 1959, en 1984 y en 2011, el Rif puso los muertos: dos jóvenes activistas fallecieron como consecuencia de actuaciones policiales.

Desde la detención de Nasser Zafzafi, en mayo de 2017, las autoridades marroquíes  han detenido a 798 activistas, de estos 158 menores de edad. De estas personas detenidas, 311 permanecen aún hoy en prisión distribuidas en 10 prisiones de todo el país, separadas de sus familias, en algunos casos a cientos de kilómetros del Rif.

La condena del martes era previsible. Tanto los activistas juzgados como sus defensores, diversas asociaciones de derechos humanos, observadores y observadoras internacionales habían denunciado públicamente la condición de presos de conciencia del grupo de Oukacha y la acumulación de irregularidades de un proceso judicial montado a manera de escenificación que pusiera de manifiesto la grave amenaza que este grupo de jóvenes rifeños suponían para el orden y la unidad nacional. Las sospechas de que la dura condena estaba dictada de antemano, con un claro objetivo ejemplarizante, se confirmaron este martes.

Desde Podemos Andalucía consideramos que la historia, el presente y el futuro de nuestro pueblo, de nuestra tierra andaluza, están íntimamente ligado a los pueblos de nuestro vecino Marruecos, y entre ellos muy particularmente al del pueblo rifeño hermano. Hemos repetido insistentemente desde hace meses que los andaluces y andaluzas no podemos mirar hacia otro lado ante la persecución a la que se ha sometido al movimiento popular del Rif, al que consideramos un movimiento cívico que bebe de las mismas ansias de justicia social y desarrollo democrático que el 15M español o las primaveras árabes. Por tanto, en este duro momento, desde Podemos Andalucía:

  • Denunciamos la injusticia de la sentencia dictada en particular y de la persecución sistemática generalizada a la que régimen marroquí ha sometido y somete a los defensores y defensoras de las libertades públicas y los derechos fundamentales en el Rif, activistas que se han limitado a demandar pacíficamente mejoras sociales y económicas para su tierra.
  • Exigimos a las autoridades marroquíes el cese inmediato de la represión, la inmediata puesta en libertad de los detenidos y detenidas y que se retome la vía del diálogo para dar respuesta a las legítimas reivindicaciones del pueblo rifeño.
  • Denunciamos el silencio cómplice de las autoridades españolas, en general, y andaluzas, muy en particular. Señalamos que a principios de este año el Comité de Apoyo al Movimiento Popular del Rif en Andalucía sometió a todos los grupos presentes en el Parlamento de Andalucía una propuesta de declaración institucional de condena a la represión en el Norte de Marruecos y solidaridad con el pueblo rifeño, y que, a día de hoy, ni el PSOE de Susana Díaz ni el PP andaluz se han dignado siquiera a recibir a los y las representantes de este colectivo rifeño para debatir sus términos. El silencio del Parlamento andaluz y del Gobierno de la Junta de Andalucía es un silencio cómplice con un régimen autoritario y represor. Por tanto volvemos a exigir a las autoridades europeas y españolas, andaluzas y estatales, que se posicionen en relación a esta condena y a la represión que está llevando a cabo el Gobierno de Marruecos ante las movilizaciones del Rif, trasladando su preocupación por la violación de los derechos humanos, civiles y políticos en la zona, y revisando la política preferencial que dispensan al Reino de Marruecos. Los andaluces, las andaluzas, quisiéramos sentirnos orgullosos y orgullosas de unas instituciones que levantan la bandera de la democracia, la justicia y las libertades en sus relaciones con los pueblos vecinos. Queremos ser faro que alumbre a los pueblos, no mantener relaciones con Marruecos con los ojos tapados y una pinza en la nariz.
  • Por último, llamamos a la población andaluza a que muestre su solidaridad con el pueblo vecino, con las reivindicaciones de los rifeños y las rifeñas, sumándose o poniendo en marcha cualquier iniciativa para presionar al régimen de Marruecos para que pare sus atrocidades y a nuestras instituciones para que dejen de ser cómplices con su silencio. Creemos que ha llegado el momento de hacer un llamamiento a la movilización de los andaluces y las andaluzas, a estudiar acciones de boicot que, tratando de minimizar los perjuicios al pueblo marroquí sirvan para castigar a un régimen que viola los derechos humanos para que estas actuaciones cesen. Recordamos que en Marruecos hay actualmente en marcha una campaña ciudadana de boicot a tres productos relacionados directamente con los intereses económicos del régimen marroquí. Animamos a los andaluces, a las andaluzas, a unirse a este boicot cuando se desplacen a Marruecos o a poner en marcha iniciativas similares que puedan tener incidencia sobre las actuaciones del Gobierno de Marruecos. Desde Podemos Andalucía anunciamos en este sentido nuestra voluntad de impulsar una iniciativa de condena a estos sucesos en el Parlamento de Andalucía y no descartamos el lanzamiento de una campaña ciudadana de denuncia y boicot a los intereses del régimen de Marruecos.