Apoyo a un sistema educativo público fuerte y con derechos laborales

22 febrero, 2018

Desde Podemos Andalucía apoyamos una oferta amplia de empleo público que permita cubrir las necesidades del sistema educativo y además apoyamos las movilizaciones del profesorado interino que defiende sus derechos laborales.

Nuestro apoyo se enmarca en un contexto neoliberal que está precarizando el empleo en todos los sectores productivos, incluidos los servicios públicos y que, entre otros factores, está incidiendo de manera negativa en las condiciones laborales tanto del profesorado como del resto del personal (comedores, monitoras, aulas matinales, intérpretes de lengua de signos, etc), deteriorando en definitiva el sistema de enseñanza público. Asimismo apoyamos las movilizaciones del profesorado interino que defiende sus derechos laborales ya que este colectivo es uno de los más agredidos: sus condiciones laborales han llegado a un nivel de precarización jamás visto desde el establecimiento de la democracia, con la generalización de los contratos parciales, la pérdida de las retribuciones del verano o la no renovación del contrato y la pérdida de su empleo.

¿Cuál es la situación actual?

En el sistema educativo público hay actualmente una tasa muy alta de interinidad (en torno al 23%) que, en cumplimiento de las sentencias del TJUE, debe ser reducida por debajo del 8%. La convocatoria de oposiciones para reducir dicha tasa puede convertirse en manos del Gobierno en un despido y una sustitución masiva del personal docente interino: cambiar unos trabajadores por otros. Ante esta situación, miles de docentes interinos, hartos de soportar durante años el peso de los recortes en Educación y de sufrir las consecuencias de una política irresponsable, han empezado a movilizarse exigiendo un “pacto de estabilidad”. Compartimos su preocupación y apoyamos su lucha.

¿Por qué hay tanta interinidad?

La mayoría de las plazas que se van a ofertar, y que están ocupadas en la actualidad por personal interino tendrían que haber salido a oposición con anterioridad y podrían por tanto estar ya ocupadas por profesorado funcionario estable. En lugar de sacar a oposición todas las plazas que el sistema educativo necesitaba el Gobierno ha preferido contratar interinos incurriendo, según sentencia del TJUE, en fraude de ley: salía más barato. Y esto ha sido así porque tanto el PP como el PSOE acordaron en 2011 una reforma de la Constitución, el infame acuerdo del 135, con el objetivo de priorizar el pago de la deuda antes que mantener derechos y servicios públicos. Actualmente la constitución sigue sin modificación al respecto del rescate a la banca con más de 65.000 millones de euros y para ello también se ha contado con el beneplácito de Ciudadanos, el nuevo partido del régimen. A todo lo anterior debemos añadir que Luis de Guindos, ministro de Economía premiado como vicepresidente del BCE (Banco Central Europeo, una de las patas de la Troika), mintió repetidas veces en el congreso de los diputados afirmando que el rescate no le costaría un euro a ningún ciudadano español. Como consecuencia, durante varios años consecutivos se ha impuesto un límite del 10% en la tasa de reposición del personal docente. Esto explica la acumulación de interinidades en varios sectores de empleo público, incluyendo nuestro sistema educativo público andaluz.

¿Qué consecuencias ha tenido para el sistema de enseñanza público andaluz?

Durante 5 años de política de recortes se ha dejado crecer este colectivo hasta cotas indignas jugando con la vida personal y familiar, la dignidad en el empleo y la inseguridad laboral de miles de docentes como si fueran simples peones. Todo ello simplemente para reducir los costes de personal a expensas de la estabilidad de los equipos docentes en cientos de centros educativos y, por tanto, a costa de la calidad de la enseñanza pública. A pesar del evidente esfuerzo que realizan unos profesionales marcadamente comprometidos con la enseñanza, no puede haber calidad educativa cuando un 23% del profesorado se encuentra en una situación de permanente inestabilidad y precariedad, rotando de centro continuamente y más pendiente de poder trabajar el curso siguiente y de preparar oposiciones que de sus alumnos, de la necesaria actualización formativa y de la preparación que requiere el ejercicio de la docencia. Además de todo ello, los recortes también han supuesto la pérdida de puestos de trabajo lo que ha provocado aulas saturadas debido al aumento de ratios en perjuicio del alumnado.

¿Por qué está tan preocupado el colectivo de docentes interinos ante la oferta de empleo público?

Miles de docentes interinos llevan varios años trabajando en nuestras escuelas públicas y en su mayoría han aprobado los exámenes de oposición correspondientes, incluso varias veces. En el caso de Andalucía, con una tasa de interinidad de más del 20%, podemos estar hablando de más de 20.000 docentes interinos, de los cuales en torno al 70% llevan más de 4 años trabajando en interinidad y realizando las tareas propias de un funcionario de carrera. Es un evidente fraude de ley pues tenemos profesores ocupando plazas estructurales y no sustituciones –lo que sería el objetivo de la interinidad–, pero no sólo eso, ya que sus condiciones laborales son mucho peores que las del funcionariado de carrera, ejerciendo exactamente el mismo trabajo y con idénticas responsabilidades. Desafortunadamente, gran parte de este colectivo de docentes pueden ir a la calle si en las oposiciones que se convoquen entre 2018 y 2022 no se establece una vía de acceso a quienes deberían tener un reconocimiento por su labor ya desempeñada durante años. En cualquier sector laboral, un empleado debería tener derecho a consolidar su puesto de trabajo. Pues bien, lo que les preocupa y lo entendemos es que no se establezca un mecanismo específico que tenga eso en cuenta.

Por nuestra parte, queremos agradecer a las organizaciones sindicales y plataformas por la educación de distinta índole la ronda de contactos que mantuvimos con ellas hace dos semanas para tratar específicamente esta problemática. Seguiremos atentas pues entendemos que es un problema que afecta a todo el sistema educativo público andaluz y apostaremos por la mejor solución sin que deje a nadie atrás.

Por todo esto, y ante la salida a oposición masiva de las plazas que ocupan los actuales docentes interinos, exigimos a la Junta de Andalucía que defienda a su personal interino y negocie un plan de estabilidad que debe tener como fin último la consolidación del colectivo docente interino, con el objetivo de solucionar la situación de inestabilidad y precariedad laboral del mismo y asegurar la permanencia en el sistema de todo el profesorado interino que está actualmente dando clase en nuestras aulas.