Comunicado de Podemos Andalucía frente a la criminalización de la lucha feminista.

6 febrero, 2016

El Consejo Ciudadano andaluz de Podemos llama a la ciudadanía a sumarse a la campaña contra la criminalización de la denuncia feminista generada por casos como el de nuestra compañera Rita Maestre y el de la Manifestación del Coño Insumiso en Sevilla. Ambos casos, junto a otros muchos menos conocidos, constituyen expresiones legítimas del derecho a la libertad de expresión que nunca es verdadera si no incluye también el derecho a la irreverencia y la insumisión frente a la injusticia.

La libertad de expresión es un valor democrático fundamental que debe ser protegido con las máximas garantías por ser la esencia de la propia democracia y el medio fundamental para su ejercicio. Todas las opiniones son -a su vez- opinables, pero no corresponde juzgarlas al derecho penal, salvo flagrante incitación al odio o la discriminación o atentado al derecho a la intimidad y el honor de personas concretas que no cabe alegar en estos casos.

No cabe pues apelar a una ofensa genérica que no puede ser nunca determinada por el sentimiento subjetivo de sentirse ofendido, siendo necesaria una voluntad concreta de ofender en ambos casos inexistente. Si sentirse ofendido fuera motivo para limitar y penalizar la libertad de expresión, el debate social, político o cultural sería sencillamente imposible.

En una democracia, cualquiera tiene derecho a expresarse y cualquiera tiene derecho a sentirse ofendido por expresiones ajenas, pero nunca a limitarlas por esta causa subjetiva que también forma parte de la libertad de conciencia. Es el mismo derecho que protege la libertad de juzgar correcta o incorrecta -según criterios éticos, políticos, morales o religiosos- una expresión u opinión ajena, el que protege también el derecho a manifestarla en libertad. La misma libertad de conciencia y de expresión que protege a las personas denunciadas es la garantía, y no una amenaza, de la libertad de creencia de los denunciantes.

Por otra parte, el laicismo ha sido y es uno de los principales valores democráticos y la separación entre la Iglesia y el Estado, el pecado y el delito, la blasfemia y la libre expresión, es una conquista irrenunciable de la sociedad moderna y democrática. En un estado que se declara aconfesional, como recoge la Constitución, todos las ideas y creencias merecen el mismo respeto sin que sea de recibo sobreproteger los sentimientos religiosos sobre otro tipo de identidades políticas, sociales o culturales. Un respeto que no puede ser excusa para imponer a la sociedad entera el juicio de valor propio, sin que quepa en definitiva convertir el pecado en delito.

Finalmente, tanto el caso de Rita Maestre como el del Coño Insumiso son dos denuncias legítimas de las violencias machistas que secularmente vienen sufriendo las mujeres en general y las feministas con especial saña. Los comentarios misóginos más soeces, de desprecio, abuso e insulto a lo femenino y a las feministas siguen normalizados en la cultura y relaciones sociales hegemónicas en nuestra sociedad. La desigualdad de género, que es la base de las desigualdades en general, persisten y son relegadas en la agenda pública. Las violencias machistas cotidianas son habituales, comunes, obscenas y alimentan las violencias machistas más graves con cifras escandalosas de maltrato continuado y asesinato de mujeres a manos de sus parejas.

El tremendismo en la reacción de algunos por las formas, no debe ocultar la sensatez de la denuncia que estas acciones tienen en el fondo. Criminizarlas es la manera neoconservadora de reaccionar de quienes apuestan por la Ley de Seguridad Ciudadana. Por ello hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que defendamos la libertad y la democracia sumándonos a las campañas de apoyo de estos dos casos.